Operación Burana

Resumen de lo publicado: En un paseo, nuestro intrépido protagonista se encontró con un amigo y ex compañero del Coro de la asociación de amigos del Teatro de la Maestranza este le comentó que se iba a organizar la interpretación de la obra de Carl Orff "Carmina Burana" y que hacían falta voces masculinas para la misma.

Dado que el nuevo director del coro no le conocía, era necesario pasar por una nueva prueba de selección para poder participar. La cita, el lunes a las siete de la tarde...

Oh señores, uno se siente como el David Bisbal de la ópera; haciendo castings y pruebas de selección para demostrar mis habilidades cantantes.

Aunque a diferencia de ciertos concursos de televisión, en estas pruebas además de determinar lo que sabes hacer, se pretende llegar hasta lo que no puedes hacer. Es como un ensayo de fallo por rotura en el que te estiran hasta que no puedes más. Y todo ello ante un jurado parapetado tras sus carpetas.

Bueno, las cosas no son exactamente así, pero uno tiende a lo melodramático (esto es imprescindible para cantar ópera). Fueron amables conmigo aunque es indudable que en esa sala si había 6 personas examinando mi actuación y es al fín y al cabo una medida de presión.

Es curioso, al cabo de los años he tenido que hacer pruebas para demostrar que soy digno de estar donde ya estuve durante un par de años. ¿es verdad que los años no pasan de vacío? ¿estaré al nivel exigido después de más de 6 años sin cantar a este nivel?

«gracias por venir, ya te llamaremos»