Lista de deseos

Tal y como se indica en el contador de lo que falta para mi cumpleaños falta, a día de hoy, un mes exacto para que este se celebre.

En años anteriores la gente se quejaba diciendo que es dificil comprarme cosas, Al final opté por colgar una lista de deseos para mi cumpleaños y así ayudar a aquel que estuviese desorientado sobre qué regalarme.

La cosa funcionó bastante bien, así que este año voy a hacer lo mismo. Facilitaré una lista sobre lo que quiero de regalo y que cada uno haga luego lo que quiera.

A diferencia de la lista antigua, que pedía cosas sencillas como instrumentos musicales, ordenadores y un osciloscópio, este año la cosa no va a ser tan sencilla. (uno se acostumbra y cada vez quiere más).

La verdad es que llevo días dandole vueltas a la cabeza y no necesito nada material.

Desearía que cada uno que se acoja a esta modalidad de regalo...

  • y me preste un libro. Si, he dicho prestar. Cuando termine de leerlo se lo devolveré a su dueño. Cada vez tengo más libros en pilas en el suelo, porque no tenemos más sitio donde guardarlos.
  • Si la propuesta prospera, tendré algunos libros para leer, por tanto el prestamo ha de ser a medio plazo. Además quiero leerlos con cierta tranquilidad; no me voy a dar prisa en leerlos.
  • Yo me precio de cuidar los libros, pero garantizo que tendrán desgaste normal de uso. Así que a nadie se le ocurra prestarme su ejemplar original de la Biblia de Gutemberg porque no pienso suscribir polizas de seguro por daños. Recordad la máxima: «libro prestado perdido o estropeado», así que no prestarme cosas extremadamente valiosas o que no sean de vuestra propiedad.
  • La temática es a gusto del «regalador». No tienen por que ser novelas. Pueden ser ensayos, históricos, técnicos... Fundamentalmente en español. (soportaría ingles si es técnico). No tiene que ser actual. (aunque el polvo de los libros me sienta fatal, así que sacudirmelos bien).
  • La única condición es que dicho libro tiene que tener cierta significacion con el que lo regala. Un libro que le gustara especialmente o que al leerlo se sienta identificado en gran medida. La cosa es intentar evitar que se vaya a la estantería más cercana y se coja el primer libro que se vea.
  • Repito, la idea es que el libro escogido además de su contenido, me diga algo de la persona que me lo presta.
  • Si alguien le gusta la idea del libro, pero no sabe leer puede optar por una película, un disco, o similar aunque es más fácil que la haya visto ya (u oido). Y por tanto hay menos probabilidades de sorpresa.
  • Nota adicional para los licenciados en derecho. Agradecería que se evitasen libros como el código civil.

Esta oferta no es valida para familiares directos (sus libros son mis libros), para ellos tengo reservado mi renovación de vestuario.

Ahí quedó.