Mejorando el teléfono.

Desde hace algún tiempo, unos años, me planteo sistemas para mejorar las prestaciones que ofrece el teléfono. Para no modificar la línea telefónica, todos estos sistemas deberían ser aplicables desde el aparato que tenemos en casa instalado. Por supuesto, no todas estas utilidades o servicios son igual de útiles a todo el mundo. ¿hablamos de ciencia ficción?

Desconexión horaria
Programar que a partir de ciertas horas el teléfono no suene. A diferencia de desconectar físicamente el cable de la pared, este es un sistema automático del que no hay que acordarse de volver a conectarlo más tarde. Ideal para que no te molesten a la hora de las comidas o a la siesta. Podría incluir una grabación que dijese: «Ahora no es un momento adecuado para hablar».
Números con fecha de caducidad
En ocasiones, es necesario que alguien se ponga en contacto contigo aunque no quieras darle tu número de teléfono. Un caso puede ser el de un profesor que necesita que un alumno le dé cierta información pero no quiere que tenga su número para siempre.

Podemos añadir a continuación del número de abonado una serie de dígitos que actuarán como contraseña. Esta contraseña tendrá caducidad. Así, los familiares tendrán un código de duración ilimitada; otros conocidos duración de una semana o incluso una contraseña válida para un día concreto.

Otro sistema complementario es contraseñas para acceder un número de veces. Cada vez que se usa la contraseña se descuenta una llamada hasta que queden 0 y la contraseña queda anulada.

Timbre variante en función del objetivo de la llamada
Cuando se vive en una casa con mucha gente, se habitual estar cogiendo recados para personas que no están en casa. (recados que por otra parte se pierden en ocasiones). Si el llamante marca un código en función de con quién quiera llamar, El teléfono podría sonar de forma diferente (o incluso una voz digitalizada nombrar al objetivo).

Existen diversos sistemas, uno puede ser numerar a los miembros de la casa (matrimonio e hijo: 1, 2 y 3) e indicar el número con los que quieres hablar «123» (a todos), «12» a cualquiera del matrimonio o «2» a una persona en concreto.

Sistema automático de atención al telemarketing (SADAT)
Me gusta recibir ofertas interesantes. Pero no me gusta recibir llamadas que emplean técnicas agresivas (que llamen a mi casa para intentar convencerme de que compre lo considero muy agresivo). Aun así, reconozco que en función del humor con el que me encuentre escucho lo que tienen para ofrecerme.

El SADAT es una mezcla de una grabación y un contestador automático. En el momento que se identifica a un teleoperador intentando vender algo se le dice «un momento por favor» y a continuación se activa el SADAT:«Bienvenido a nuestro sistema automático de procesado de ofertas telefónicas. Responda a cada pregunta tras la señal correspondiente. Tendrá 30 segundos tras cada pregunta. Todo lo que diga va a ser grabado y tendrá carácter contractual en caso de aceptarse la oferta. Por favor, identifíquese: nombre apellidos y número de DNI», (grabación de 30 segundos), «indique que producto oferta» (grabación de 30 segundos), «Si estuviera interesado en dicho producto ¿cómo podría solicitarlo?», (otra pausa de grabación), «Indique el precio total a desembolsar incluidos gastos de financiación (si lo hubiera), IVA y otros impuestos»... Y otras preguntas similares.

Este sistema:

  • Transmite la oferta. Si es realmente interesante el destinatario la escuchará
  • El que recibe la llamada no necesita estar atendiendo el teléfono
  • Todo queda grabado, lo que reduce el riesgo de «exageración publicitaria» de ciertas campañas y por tanto defiende al consumidor
  • Aumenta el coste a las empresas de telemarketing, ya que los operadores se pasan mucho tiempo escuchando una grabación dandoles instrucciones a ellos. En este caso, el coste de tiempo es para el anunciante y no para el destinatario. Es un sistema de disuasión para el empleo de estas técnicas
Contestador automático inverso
Contestador que identifica al que llama y le pone un mensaje personalizado del dueño de la casa. Permite dejar un mensaje a una persona porque se sabe que posteriormente uno va a quedar ilocalizado (por ejemplo por salir de viaje)

Independientemente de que algunas de estas cosas parezcan más o menos útiles (a mi me parece que según la situación, todas pueden serlo mucho), lo cierto es que no son ciencia ficción. Existen sistemas de centralitas que permiten implementarlas más o menos fácilmente. Y a coste muy reducido. Por ejemplo Asterisk.

¿Os he dicho ya que he montado un Asterisk en casa? :-)