Volando voy, volando vengo.

La suerte está echada, Salgo ahora en dirección al aeropuerto dirección a Londres.

La primera conclusión que puedo sacar es que lo barato sale caro:

Cogí un vuelo en RyanAir por "35 Euros todo incluido". Entre que gestiono la compra del billete saltó a 45, luego que si tasas, que si gastos, que si seguro, que si maletas, casi se duplicó.

Por otra parte, no salgo de Sevilla sino que salgo de Jerez. La maleta me pesa 16kg por lo que tendré que pagar suplemento por sobrepeso (el máximo es 15kg).

Cuando llegue, estoy en un aeropuerto en la quinta puñeta y a una hora en la que es difícil coger transportes públicos. Tengo que hacer noche en un hotel porque llego demasiado tarde como para que nadie me esté esperando.

Por lo que, seguramente, si hubiese sacado un billete en una linea regular o de "medio precio", podría haberme ahorrado sufrimientos y bastante dinero.

El problema es, por tanto, los gastos "colaterales".