Si bien el uso de las reglas de cálculo ha sido ampliamente sustituido por las calculadoras y los ordenadores, la idea original de las reglas (tabla variable de funciones complejas) sigue siendo útil.
De hecho, en la actualidad se siguen construyendo reglas para propositos específicos como cálculo de reacciones químicas, asistentes para navegación (en barco o avión), cálculo de instalaciones y otros en los que si bien un ordenador podría cumplir con dicha misión, a veces por tamaño y peso, autonomía o simplemente precio no justifica emplearlos solo para esto.
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