Joaquín Mora

Propósito general de CyT

Aunque es clásico el punto de vista según el cual los trastornos del desarrollo y los déficit cognitivos asociados a ellos son irrecuperables, la evidencia científica de las últimas décadas muestra que la intervención psicoeducativa produce ganancias insospechadas hasta hace poco. Las teorías psicológicas del aprendizaje, en su doble vertiente conductual y cognitiva, han obtenido cada una por su lado buenos resultados y aún abren mejores posibilidades para mejorarlos en el futuro. En este contexto cognitivo-conductual, se crea el programa "Comprender y Transformar" (CyT) por Joaquín Mora en 1985, como una contribución a la rehabilitación de personas con discapacidad. Además de la publicación venal del programa, ha habido publicaciones institucionales de estos materiales por parte de las Consejerías de Educación de la Junta de Andalucía y la del Gobierno Vasco.

El programa CyT pretende mejorar las habilidades de pensamientos, entendidas como capacidades generales de planificación y autocontrol y no como habilidades específicas (ordenar, clasificar, nombrar, etc.) Dentro del complejo panorama cognitivo-conductual, el acento se pone en el entrenamiento metacognitivo. Los objetivos del programa son que los participantes organicen sus cabezas, sepan qué cosas son las más importantes, que definan mejor cuáles son los problemas que tienen que resolver y qué medios son los más adecuados para lograr sus fines. Se ayuda a que aprendan a pensar las cosas antes de hacerla, a no actuar de modo impremeditado, a analizar lo que hacen, por qué lo hacen y cómo lo hacen. Al tiempo que se trabaja el autocontrol, otras dimensiones del programa fomentan el mejor ajuste personal-social, basado en una percepción más realista de las propias posibilidades y límites, en el fomento de una adecuada interacción social y en la mejora del autoconcepto.

Es importante recordar que este tipo de actuación educativa no pretende enseñar a leer o escribir mejor, ni recuperar los conocimientos que debieron adquirirse en la escuela. Se trata, en cambio, de ayudar a otros a aprender a pensar. Esa es la asignatura más importante, válida para la escuela y la vida, sin la cual todo lo demás falla. Cuando una persona aprende a pensar algo mejor, aprovecha mucho más todas las otras intervenciones educativas, sean en un colegio, en la familia, en grupos de socialización o en actividades de rehabilitación.