Joaquín Mora

Características metodológicas de CyT

  • El trabajo se hace en grupos de aproximadamente unas 10 personas. El número de componentes del grupo puede modificarse, dependiendo de las dificultades que presenten los participantes y de su evolución.

  • Los grupos deben ser heterogéneos. No es preciso que todos tengan la misma edad ni el mismo nivel de desarrollo. Sí que procuramos, sin embargo, que no estén mezcladas personas con edades muy diferentes (por ejemplo, jóvenes y adolescentes con niños).
  • El programa debe ser aplicado por personal especializado, que haya sido formado para impartirlo.
  • El programa no requiere de materiales difíciles ni costosos. Una pizarra o equivalente, y algunos fungibles que se pueden conseguir en papelerías. En ocasiones, fotocopias, recortes de prensa, etc. El material de evaluación y seguimiento (distinto al anterior, de desarrollo del programa) debe incluir cámara de vídeo para grabación de sesiones y los fungibles correspondientes.
  • Las tareas del programa consisten en juegos de grupo, de contenido socializador y de lenguaje, en el que los participantes se relacionan y ayudan a los demás. Después de realizados, los juegos se analizan y discuten. Una de las claves del programa "Comprender y Transformar" radica en esa conversación posterior a cada juego. Se trata de hacer hablar y de enseñar a escuchar.
  • La base de la técnica radica en comparar el punto de vista del participante con el del profesional aplicador o con los de otros participantes que intervengan en la misma sesión. Es un ejercicio de empatía de base cognitiva. Hay que analizar cada punto de vista, poniéndose en el lugar del otro, comparar sus ventajas e inconvenientes y tomar decisiones respecto a qué es lo correcto. Es lo que en psicología se conoce como "la explotación del conflicto cognitivo", que se sabe es fundamental en el desarrollo del pensamiento.
  • Por desgracia, los objetivos propuestos no se pueden lograr en unas pocas sesiones de trabajo. Cambiar y reorganizar una cabeza requiere de tiempo y esfuerzo. No se renuncia a una intervención que lograra estos objetivos de modo rápido y eficaz. Mientras la tecnología actual no lo permita, sólo nos queda el recurso del trabajo y la estimulación constante. Es en estas condiciones en que hablamos de resultados positivos.
    • Se recomienda un mínimo de dos sesiones a la semana, de aproximadamente una hora de duración cada una.
    • El programa debe mantenerse durante dos años para lograr objetivos consolidados.